El proyecto


La mayoría de las veces, para ver un sueño realizado solo se necesitan tres cosas: imaginación, constancia y medios para realizarlo. Todo proyecto que quiera llegar a buen puerto, necesita en cierto modo de estas tres aristas del triángulo.

Un recuerdo imborrable de la memoria de los fundadores de Tamarit Motorcycles, es sin duda el primer momento en que entraron al número 40 de la céntrica calle ilicitana de Vicente Blasco Ibáñez, domicilio hoy en día del shop bar y “cuartel general” de Tamarit Motorcycles. Lo que un día sería nuestro lugar de trabajo y showroom, originariamente fue una floristería, la cual cerró a finales de años 90 y desde entonces, el local había permanecido cerrado, con el consiguiente deterioro que conllevó.

Puertas pintadas de grafiti, interior cercano al estado de ruina, desde el primer momento en que el equipo de Tamarit entró al establecimiento sabía que el “curro” hasta conseguir la idea que tenía preconcebida sería ingente y arduo. No obstante desde el primer momento se tuvo claro que por la configuración del local, su altura, distribución, localización y dimensiones era el sitio perfecto y con el potencial necesario para llevar a cabo el proyecto.

Esta gran empresa que se nos puso por delante incurrió en una modificación total del inmueble, reforma total de mampostería, vigas y paredes, así como en rediseñar y construir un nuevo acceso a la zona superior del local (donde iría la oficina y el bar), ya que la escalerita que comunicaba ambos niveles estaba muy alejada de los estándares homologados, necesarios siempre para la concesión de la licencia de apertura.

Mucho trabajo por delante al que también se añadió una gran labor de interiorismo, ya que fueron colocados por toda la tienda diversos elementos de decoración como murales, cuadros, bicicletas, motos, nuestra gramola arcade… etc

Aunque probablemente, nuestro elemento preferido de la decoración del local sea el cartel colgante de “BAR” gigante, inclinado ligeramente hacia el suelo e iluminado interiormente con unas bombillas estilo industrial, algo que siempre ha llamado la atención de nuestros clientes.