Julina Motorcycles

Una moto cafe racer diseñada y transformada por Tamarit Motorcycles.

 

Historia de Julina

La cuadragésima moto de Tamarit empezó de una manera un tanto rocambolesca. Manu, propietario de una Triumph Thruxton 1200 R reciente, quedó tan impresionado por las piezas de Tamarit que compró en el mismo concesionario donde había adquirido la moto las que hasta la fecha eran todas las piezas disponibles para ese modelo: el asiento Mónaco, la quilla Tamarit, el guardabarros frontal, el kit de eliminación…

Todas las piezas fueron pintadas en el color Silver Ice de su moto y enviadas a la capital. ¡Quién iba a decir cuando las estábamos mandando que serían para un futuro cliente, el cual nos solicitaría el proyecto número 40! (Por aquel entonces apenas saltábamos de la veintena de proyectos).

Cada moto es única en el mundo.

Personalizaciones Triumph de la mano del cliente.

Quiero un presupuesto

Pasaría un buen tiempo hasta que Manu, ya sin mediación del concesionario, se dejara caer por nuestra tienda online y adquiriese un estreno, nuestro emblema para el motor. En los bloques tenía muy claro qué poner, JULINA en uno, y el 51 en el otro. Al cabo de unas semanas, Manu nos vuelve a hacer un nuevo pedido, en este caso se trataría de nuestra tapa lateral ovalada “Dalua”, también personalizable al gusto del cliente.

«Manu, propietario de una Triumph Thruxton 1200 R reciente, quedó tan impresionado por las piezas de Tamarit que compró las que hasta la fecha eran todas las disponibles para ese modelo».

Quiero una moto Tamarit.

De nuevo el número a poner era el 51, en dígitos dorados y fondo negro. Cosas del destino o del azar, ese dorsal se mandó de manera errónea y del lado que no era, y así fue cuando nos pusimos en contacto telefónico con Manu por primera vez para tratar de buscar una solución lo más rápida posible. Fue entonces cuando nos enteramos de que se trataba, en realidad, del cliente de la 1200R que había comprado todo el kit disponible de piezas hace un tiempo.

Quique, nuestro jefe de piezas, mantuvo una llamada telefónica posterior con él, con quien se entendió a la perfección. Al punto que Manu acabó recibiendo de manera completamente exclusiva fotos inéditas del proyecto Dakota, que estaba recién terminado y listo para su presentación. Quedó realmente alucinado por esta preparación, sobre todo por el hecho de que era una moto exactamente igual que la suya, Thruxton R Silver Ice.

«Quique aún recuerda las palabras de Manu: “¡Si lo hubiese sabido, me la habríais hecho vosotros! ¿Y si la terminamos?”.

Quique aún recuerda las palabras de Manu: “¡Si lo hubiese sabido, me la habríais hecho vosotros! ¿Y si la terminamos?”.

Manu apenas dudó cuando vio el presupuesto que le mandamos, y aceptó firmar el proyecto número 40 de Tamarit Motorcycles.

Nos reunimos con Manu y su pareja, María, para comer (en Madrid, coincidiendo con la entrega de un proyecto de modificación Thruxton que habíamos terminado), recoger la moto y concretar el diseño de Julina, comentando los bocetos que el equipo de Tamarit había trabajado durante la semana.

Quiero un presupuesto
Quiero una moto Tamarit.

Un detalle que sin duda también conmovió a todo el equipo de Tamarit fue cuando se desveló el motivo de ese misterioso 51 y “Julina”, que aparecía tanto en tapas laterales como en emblemas del bloque motor: Julina resultó ser la suegra de Manu, nacida en el 51 y tristemente fallecida en fechas recientes. Manu, a causa de que fue Julina de quien recibió muchísimo apoyo, quiso bautizar la moto en honor y homenaje suyo.

Aunque parecía que la moto ya estaba completa en lo que a piezas se refiere, hubo varias inclusiones de última hora. El horno de Tamarit nunca descansa y para el momento del proyecto había nuevas piezas disponibles para Thruxton R tales como el supresor del catalizador y las ya presentadas tapas laterales, que fueron personalizadas e incluidas en el proyecto. Como dato adicional, destacar que los colectores no se envolvieron con la habitual cinta anticalórica, sino que se pintaron con pintura cerámica resistente hasta 1.200 grados.

Un trabajo del que estamos muy orgullosos, por lo contento que quedó el cliente y, sin duda, por su trasfondo sentimental, algo también de un valor incalculable.

No hacemos 2 motos iguales.

¿Te animas a hacer una moto con nosotros?

Quiero un presupuesto
Quiero una moto Tamarit.

¿Te animas a hacer un proyecto juntos?

Quiero un presupuesto
Quiero una moto Tamarit.