Si pensabas que la Triumph Bobber era impresionante, entonces la Triumph Bobber Black está sin duda en una liga propia. Esta versión moderna del estilo bobber parece cumplir en casi todos los frentes.

Para empezar, su estilo Fat Boy es una obvia no a las motos de la década de 1960, también conocida como la edad de oro de las motos custom. Al igual que sus antepasados, este modelo también es muy susceptible de ser personalizado. En la parte delantera, una rueda de 16 pulgadas está sujeta a una nueva horquilla Showa de 47 mm, además de un doble freno de disco delantero de 310 mm con pinzas Brembo de dos pistones para aumentar la capacidad de frenado de la moto. Además, ofrece una excelente calidad de conducción y rueda suavemente en segunda y tercera velocidad con total estabilidad.

Triumph Bobber Black Características

La elegante carrocería de la Triumph Bobber Black se reduce a lo básico. Sin embargo, la adición de un nuevo faro de LED añade un toque original. Como era de esperar, la mayoría de los elementos visibles (escapes, pedales, cambio de marchas, palancas, torretas del manillar, asiento, motor, bujes de las ruedas y marco del faro) están ennegrecidos para conseguir el efecto deseado.
Al igual que en otros modelos, el manillar ancho y plano se mantiene prácticamente igual. Sin embargo, este nuevo modelo incluye un nuevo mando de velocidad de serie. Dicho esto, la tradición minimalista se mantiene con el asiento monoplaza de aluminio ajustable en altura que ocupa su lugar habitual.
Aunque hay relativamente pocos elementos nuevos de los que hablar, éstos añaden 9 kilogramos al peso final de la moto en sí, lo que significa que pesa un récord de 237,5 kg. Sin embargo, esto parece tener poco impacto en el rendimiento general de la moto en sí.

Rendimiento en carretera de la Bonneville Bobber Black

Impulsada por el mismo motor Bonneville HT que la Bobber, la Bobber Black difiere mínimamente de su hermana en términos de potencia. El motor bicilíndrico en paralelo, que cuenta con una potencia de 77 CV y 106 Nm de par, está diseñado para emular directamente el motor original del modelo, que ya tiene más de medio siglo.
Aunque el cigüeñal de 270 grados produce un poco de vibración, esto no impide en absoluto el manejo de la moto. De hecho, muchos entusiastas de las motos argumentarían que, en todo caso, esto contribuye a la autenticidad del modelo.
Y las buenas noticias no terminan aquí. Los modos de conducción Rain y Road de la Bonneville Black Bobber, el control de tracción desconectable, el acelerador electrónico, el control de velocidad, el asistente de embrague antirrebote, el inmovilizador antirrobo, el panel con el ordenador de a bordo, todo ello contribuye a la experiencia Triumph.
Dicho esto, si bien es cierto que la Bobber Black ha tomado un nuevo giro moderno, las características originales no se han dejado atrás ni mucho menos y siguen siendo el centro de atención. Además, con más de 120 accesorios disponibles, nunca ha habido una mejor excusa para poner tu propio sello personal en este legendario modelo.