Babieca Motorcycle

Una moto cafe racer diseñada y transformada por Tamarit Motorcycles.

 

Historia de Babieca

A principios del año 2016, Javi Valls, amigo íntimo de Tamarit Motorcycles, tenía en mente comprarnos una moto, pero no estaba convencido del todo. Una y otra vez empezábamos con la conversación sobre qué transformaciones le gustaría hacer en su moto Triumph, pero se quedaba sin concretar nada.

Alguna que otra vez le llamamos para comentarle sobre las piezas nuevas de que disponíamos, pero él seguía con sus dudas. Tras unos meses sin hablar, nos pusimos en contacto con él porque teníamos la moto que buscaba, sin embargo su respuesta fue: “Ya sé que moto quiero, he probado la nueva Thruxton 1200 en mi viaje a Hong Kong y me he enamorado de ella, así que cuando llegué a España, fui directo al concesionario a verla y probarla de nuevo”.

Días después, Javi se presentó en nuestra oficina con su corcel blanco inmaculado, preciosa moto. Hasta el momento solo habíamos hecho la transformación de dos motos de la nueva generación, dos Bonneville T120, y necesitábamos candidatos de modelos nuevos para poder presentar nuevas piezas al mercado posteriormente. La moto sólo tenía semanas y el cliente se pensó mucho si aceptar la propuesta de transformación. Finalmente, convencido al ver en nuestras instalaciones el trabajo que realizábamos con la Yunque, decidió decantarse por algunos cambios.

Cada moto es única en el mundo.

Personalizaciones Triumph de la mano del cliente.

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Nuestra sorpresa fue cuando vimos que el subchasis no era igual que sus hermanas las Bonneville, una verdadera desilusión ya que nuestras primeras piezas desarrolladas como el kit de eliminación y nuestro colín Jerez que desarrollamos para las Bonneville T120 no valían.

Se desarrolló de cero el nuevo kit de eliminación y nuestra pieza estrella, el asiento Mónaco para Thruxton. El subchasis era más corto que el de las Bonneville, por lo que se decidió cambiar las líneas de los colines Mónaco y Jerez para diferenciarlos aún más si cabe. En la parte trasera del colín se hicieron unas hendiduras exactamente iguales a las que tiene el depósito de la Thruxton 1200. La pieza quedó realmente preciosa.

Quiero una moto Tamarit.

Buscábamos el look era de una Café racer, así que desarrollamos unos preciosos escapes cónicos y un nuevo sistema de sujeción (ya que tampoco eran los mismos puntos de anclaje), soportes de intermitentes delanteros, nuevo guardabarros más corto, rejilla en el faro, espejos en los puños, intermitentes más pequeños, soporte six holes, cinta anticalórica y puños en piel. Por suerte, el cubrecarter Triumph sí que nos valía.

El cliente no quería perder el color blanco que tanto le gustaba de su recién estrenada moto.
Al equipo de Tamarit también nos parecía precioso ese color blanco de la Thruxton 1200, por lo que decidimos mantener el color de origen y no introducir ninguno adicional; además, para acentuar ese blanco aún más, las tapas laterales y el guardabarros fueron pintados en blanco (ya que de origen son piezas pintadas en negro).

«Al equipo de Tamarit también nos parecía precioso ese color blanco de la Thruxton 1200, por lo que decidimos mantener el color de origen y no introducir ninguno adicional».

Quiero una moto Tamarit.

Decidimos cambiar el color del tapizado a un marrón, junto a los puños en piel en el mismo color y a una correa en piel sobre el depósito. El resultado fue mucho mejor que en negro, ya que el color blanco de origen tiene un punto crema.

Antes de su presentación en sociedad, nos faltaba bautizarla como a todas nuestras anteriores motos. Alguien dijo que parecía Babieca, el corcel blanco que montaba el mío Cid, el caballo más famoso de la historia de este país.

No hacemos 2 motos iguales.

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